El camino a través de la depresión: No estás solo
- Cristo para Todas Las Naciones
- 27 ene
- 4 Min. de lectura

Jesús dice: “Vengan a mí, todos los que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso/refresco. Tomen mi yugo y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso/refresco para sus almas” (Mateo 11:28-29, traducción del autor).
Las promesas de descanso/refresco de Jesús han servido de consuelo durante siglos. Pero esas palabras de Jesús también señalan que la vida en este mundo lleno de pecado es difícil. Todas las personas, incluyendo a los cristianos, pasan por momentos de sufrimiento y lucha en esta vida. Para algunos son enfermedades físicas como cáncer, enfermedades cardíacas o diabetes. Pero para otros es dolor psicológico en forma de depresión, ansiedad u otros trastornos mentales. Este dolor es tan real y grave como el dolor físico.
Se estima que aproximadamente una de cada 15 personas experimenta depresión cada año, y que una de cada 6 la padece en algún momento de su vida. Incluso los niños pueden tener depresión, y esto está sucediendo cada vez más desde el aislamiento de COVID. La depresión afecta a cristianos y no cristianos. Pero no estás solo en tu lucha.
Sea cual sea el dolor que estemos sintiendo, sea cual sea la situación que nos esté preocupando, Jesús nos invita a creer, a saber, que no estamos solos, que él está con nosotros. Jesús nos ama tanto, que dio su vida para rescatarnos. Él es nuestro Salvador ahora y por la eternidad, y promete darnos descanso y refresco.

¿Cómo puedes saber si estás deprimido?
La depresión es más que tristeza. Todos pasamos por momentos de tristeza, pero la depresión tiene un impacto más profundo en la vida. Así es como el DSM-5 (del inglés Diagnostic and Statistical Manual) describe la depresión (texto adaptado):
• Te sientes triste o deprimido casi todos los días durante la mayor parte del día.
• Las actividades que solías disfrutar ya no te interesan ni te dan mucho placer.
• Puedes perder o ganar una cantidad significativa de peso sin intentarlo, o puedes notar un cambio importante en tu apetito.
• Duermes mucho más o menos de lo habitual, y esto sucede casi todos los días.
• Te sientes cansado casi todos los días.
• Tu nivel de actividad cambia casi todos los días con respecto a lo que solía ser. Esto puede significar que tus movimientos se vuelven más lentos y otras personas lo notan, o que te mueves mucho más, pero sin ningún objetivo real. Por ejemplo: no puedes quedarte quieto o retuerces las manos constantemente.
• Te sientes inútil o sientes una culpa excesiva o inapropiada para tu situación.
• Te resulta difícil pensar, concentrarte o tomar decisiones.
• Tienes pensamientos de muerte o suicidio.
Tener depresión no implica que debas tener todos estos síntomas. La mayoría de las personas con depresión no los tienen. Pero si algunos de estos síntomas te suenan familiares, debes consultar a un profesional para averiguar si tienes depresión. Los médicos te preguntarán cuánto tiempo los has estado teniendo. Debes saber que dos semanas son suficientes para preocuparse, así que no esperes. También te preguntarán qué tan graves son: ¿te están dificultando o imposibilitando funcionar en tu vida diaria?
Ten en cuenta que existen muchos tipos diferentes de depresión, incluida la depresión mayor, el trastorno afectivo estacional y diagnósticos relacionados como el trastorno bipolar. Algunas tienen un componente físico claro, como la depresión que se produce después de un parto o en relación con el ciclo menstrual. Algunos tipos de depresión resultan ser el resultado de un problema de salud más grave que también necesita tratamiento, como un problema de tiroides. Un profesional puede ayudarte a descubrir qué está pasando y cómo tratarlo.
Hay otros signos de depresión que no aparecen en las listas oficiales. Por ejemplo, muchas personas con depresión también dicen que se sienten muy ansiosas o desesperanzadas. Algunas no pueden llevar a cabo sus tareas laborales o familiares, e incluso pueden no ser capaces de levantarse de la cama durante mucho tiempo. Algunas personas que están deprimidas, especialmente los niños, pueden parecer enfadadas en lugar de tristes. Otras personas, especialmente los hombres, pueden ocultar sus sentimientos consumiendo alcohol u otras sustancias que alteran el estado de ánimo. Por lo tanto, hay varias cosas a las que hay que prestar atención.
Pero hay ayuda. NO estás solo.
En el pasado muchas personas se sentían avergonzadas por tener depresión u otros trastornos mentales, y esto les impedía buscar ayuda. Esto sigue sucediendo hoy en día en algunas familias y culturas. Pero no tiene por qué ser así. A medida que aprendemos más sobre los trastornos mentales, podemos empezar a verlos como cualquier otra enfermedad o lesión física tratable. *
| Autor: Dr. Rick Marrs
| Cristo Para Todas Las Naciones / extracto del folleto "El camino a través de la depresión"
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