Lidiando con el mal humor



La mayoría de las personas no hablan mucho acerca de sus emociones; en lugar de ello ellos hablan de sus “humores”. Todos nosotros entendemos rápidamente cuando un amigo nos dice “Estoy de mal humor”. Y podemos fácilmente imaginarnos a una persona descrita como “temperamental”. Algunas veces usamos otras palabras o frases para describir el malhumor: “está amargado,” “es un ogro,” “malhumorado”.


La definición técnica para el humor es “una emoción penetrante y sostenida que le da el color a una persona de su percepción del mundo.” Esto significa que nuestros humores son realmente una extensión de las emociones que tenemos dentro y son la forma de mostrar cómo nos sentimos en un momento en particular. Si nos sentimos acelerados o malhumorados, nuestro “humor” puede respectivamente decaer. Si ganamos una carrera o recibimos un gran premio, nuestro “humor” puede respectivamente aumentar.


Los humores pueden cambiar o variar dependiendo de las circunstancias a nuestro alrededor. Estos pueden fluctuar rápidamente de un extremo a otro (riendo en un minuto y llorando al siguiente). A menudo nuestras expresiones faciales dan indicios tanto de la naturaleza de nuestro humor como de la comunicación no verbal, como la postura, la posición de la mano, el movimiento del ojo, y la tensión del cuerpo.


Aunque nuestros humores son a menudo dependientes de nuestras circunstancias, debe ser obvio que cada uno de nosotros podemos tener “disparadores” que nos hagan ser más temperamentales o sentirnos “desanimados.” Estos disparadores pueden ser diferentes para cada uno de nosotros, pero algunos disparadores comunes se listan abajo. Cuando examine la lista, vea si puede encontrar los disparadores que tengan que ver con usted. Una vez empiece a ver un patrón para los disparadores de su humor, trate de de ver si éstos pueden ser evitados o de encontrar la forma en que el impacto mental sea menor.


Algunas formas más comunes de lidiar con el “mal humor”:


1. Reestructure su pensamiento negativo. En el nivel más sencillo, significa el reconocimiento de los pensamientos negativos y tenerlos rondando en la cabeza. Cuando estamos de mal humor, a menudo vemos las cosas “blanco o negro”, “todo o nada”, o de la forma más pesimista posible.


2. Tome al menos de 7 a 8 horas de sueño por noche. No hay duda que el poco sueño contribuye a la irritabilidad y al mal humor.


3. Ejércitese. El ejercicio promueve la liberación de sustancias químicas del cerebro que ayudan a elevar el humor, haciéndole “sentir mejor.”


4. Adhiérase a una dieta más saludable. Un balance adecuado de las cantidades adecuadas de grasas, carbohidratos, proteínas y agua es vitalmente importante.


5. En lugar de invertir energía en estar triste o molesto, utilice la energía para trabajar en su jardín, empezar un nuevo proyecto, o construir algo utilizando madera o una artesanía o manualidad.


6. Discúlpese si ha herido u ofendido a alguien. No permita que los resentimientos y la envidia crezcan en usted.


7. Encuentre algo por lo cual reír. Esto ayuda a mantener lejos “el mal humor”.


8. Hable acerca de sus problemas. Compartir su carga con alguien con empatía, quien le hará sentir su carga más ligera.


9. Exprese sus sentimientos creativamente. Intente con la poesía, la composición musical, o la pintura.


10. Haga tiempo voluntario. Es difícil compadecerse por usted mismo y quedarse atrapado en su mal humor cuando está ayudando a los demás.


11. Traiga a su mente los recuerdos del pasado que le hagan sentir bien. Tome unos minutos para volver a experimentar esos buenos recuerdos y deje que el buen humor que le causan estos recuerdos crezcan dentro de usted.


12. Intente los ejercicios relajantes. Respirar profundamente por unos minutos puede aminorar el estrés.


13. Mímese usted mismo. No tiene que ser nada costoso, pero debe ser algo que usted no hace comúnmente ni que suele obsequiarse a sí mismo.


14. Haga una lista de gratitud. Fuércese a tomar cinco minutos para anotar las cosas buenas o el nombre de las personas importantes de su vida. Es difícil permanecer de mal humor al darse cuenta de todas las bendiciones que se nos han dado.


Otra forma de lidiar con el mal humor es leer la Palabra de Dios, la Biblia, y reflexionar sobre los versículos de consuelo. Hay muchos versículos que enfocan el amor de Dios, la fidelidad, y la misericordia que pueden ser de gran beneficio cuando estamos enojados, trastornados, o frustrados.


Finalmente, es Su amor y perdón los que me enseñan a vivir en medio del mal y buen humor. Él nos ayuda a ver más allá de lo que experimentamos hoy para poder ver una vida eterna con Él donde “Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir." (Apocalipsis 21:4)



Fuente: Extracto del folleto "Get a grip" (Stephanie van Ulft, M.D.)



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