¿Ira en mi vida?

Actualizado: sep 29


La ira es una plaga internacional. No se limita a determinada nación o raza. Basta con encender la radio o el televisor para escuchar o ver los noticieros. Cuando piensas en la ira ¿qué cosas te suelen venir a tu mente? ¿Asesinatos, violaciones, asaltos a mano armada o personas que viven empujando, que tratan a golpes a los demás? ¿Ves ira también en las personas que tiran las puertas o gritan? Pero también los sentimientos de ira pueden ocultarse bajo la superficie. A menudo no adoptan formas activas que se manifiestan en golpes, pellizcos, portazo o en tirarles objetos a los demás. Toman formas más sutiles, como el silencio, la irritación, el resentimiento, la amargura y el odio.

A veces está tan profundamente escondido que ni siquiera la consideran ira. ¿Sabes que pasarse de la velocidad máxima al conducir puede ser una manifestación de ira? Es ira contra la autoridad. Piensa en la ineficiencia en el trabajo, la tendencia a ocasionar accidentes, las manifestaciones crónicas de olvido, la frigidez, la impotencia... Todas ellas pueden ser consecuencias de la ira.


El problema con la ira es la dirección en la que nos impulsa, o mejor dicho, la dirección en que le permitimos caminar. Cuando se le permite a la ira que tome una dirección equivocada, los resultados son malos o perjudiciales.


FUENTES DE LA IRA

  • Tensiones que provienen de una vida desorganizada o que esta sobrecargada con prioridades inadecuadas.

  • Patrones de pereza que dejan asuntos a medias; sin hacer.

  • Culpa personal.

  • La honradez y justicia violadas.

  • Ira simbólica (trasladar la ira de incidentes pasados, no relacionados a la situación presente).

  • Ira acumulada (situaciones no resueltas e incidentes previamente repetidos).

  • Expectativas insatisfechas.

  • Derechos violados.

  • Crisis impuestas que están fuera de tu control.

  • Planes y aspiraciones frustradas con relación al progreso.


En conclusión podemos decir que la ira se mueve en un proceso de varios pasos. En primer lugar nos impacientamos por el problema debido a que meditamos ansiosamente en ella. La impaciencia se transforma en ira la cual es el "combustible". Cuando la ira continúa se convierte en "explosión" y está madura para planear y llevar a cabo la venganza: la cual es un paso a la maldad.


Las palabras de enojo, son habilidades de la lengua para cortar y destruir. Respecto a las penetrantes inclinaciones de la lengua, en las Sagradas Escrituras leemos: "Hay quienes hieren con sus palabras, pero hablan los sabios y dan el alivio" (Proverbios 12:18). El salmista declara: "Tendido estoy por el suelo, entre leones que se comen a la gente. Sus dientes son como lanzas y flechas y su lengua es una espada afilada" (Salmos 57:4). "Su lengua es aguda, como de serpiente; sus palabras son como veneno de víbora" (Salmos 140:3).

Muchas veces esa mala respuesta es expresada mediante nuestras palabras: términos corrompidos para disminuir la dignidad de otros; palabras que amenazan o hieren, y que acumulan culpa sobre quien causa nuestra pena, y nos hace daño.


Lograr reconocer nuestro comportamiento y sus consecuencias, nos debe ayuda a dar el primer paso. Organiza, deja las prioridades inadecuadas y practica la palabra "No" una vez al día, trabajando duro en los asuntos prioritarios; confiesa a Dios el problema de tu ira y si has lastimado a otros, pide perdón; deja que Dios juzgue y cambia la energía de tu ira hacia la solución constructiva del problema; reconoce la amargura de tu corazón y entiende que es injusto castigar a alguien por los errores de otros; busca ayuda competente; trata el problema comunicándote abiertamente, no a la defensiva y en un tiempo intermedio, después del momento del enojo; da gracias a Dios por la oportunidad de que se puedan hacer cambios positivos; rinde tus deseos a Dios quien provee para tus necesidades; confía en el soberano designio de Dios; confía en el amor y poder de Dios para transformar tu vida.


_________________________________________________________


Extracto del folleto Venciendo la Ira (CPTLN).

Regístrate aquí

y recibe Artículos de tu interés cada semana en tu buzón de correo electrónico.

Cristo para Todas Las Naciones   /  Ciudad de Panamá  . Tel: (507) 260-3464  .  cptlnpanama@gmail.com    
Un ministerio de La Hora Luterana   /   2019  Todos los Derechos Reservados 
  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
  • Blog
  • Vimeo
  • YouTube
  • Issuu
  • SoundCloud