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Cáncer, coraje en Cristo

hace 53 minutos
4 min de lectura

Un diagnóstico de cáncer, ya sea el tuyo o el de un ser querido, cambiará tu vida. El cáncer afecta las emociones, la forma en que las personas ven su cuerpo, su futuro e incluso su fe. El cáncer puede acechar como un gigante, estando siempre presente en tus pensamientos sin importar lo que hagas, y hasta puede robarte la paz y quitarte toda tu energía para enfrentarlo. Si estás luchando con un diagnóstico de cáncer, a continuación, encontrarás algunas reflexiones que te ayudarán a sobrellevarlo.


El cáncer puede atormentarte con miedo y estrés, hasta que comienza a parecer lo más importante de tu vida. Incluso puede interponerse entre tú y tus seres queridos o entre tú y Dios. Para muchas personas, estos problemas pueden ser tan difíciles de afrontar como la lucha física contra la enfermedad.


Antes de un diagnóstico de cáncer es más fácil tener alegría: el sol en la cara, las tarjetas de cumpleaños divertidas para los nietos, la ayuda a un vecino, comer verduras frescas del huerto y cantar tu canción favorita en la iglesia. Sin embargo, después de un diagnóstico, la vida se siente dura e incierta.


Aun así, si miras con atención, verás que las alegrías siguen estando. Estas son las pequeñas cosas importantes de tu vida que puedes usar para hacer retroceder el cáncer y poder respirar de nuevo. Jesús es la luz en medio de la oscuridad del cáncer. Él es un maestro en lidiar con el caos del cáncer, y lo hace para que puedas prosperar con las bendiciones que Él te ha dado, tanto grandes como pequeñas.


Lee esta oración en voz alta: 

Jesús, sé que eres mi Salvador. Sé que Dios me ama tanto que te envió a ti, su Hijo, a la tierra para limpiar mis pecados. Me encomiendo a tu cuidado amoroso ahora y para siempre. En tu Nombre. Amén.

Ya sea que sientas que estás cerca de Jesús, que te estás alejando de Él o que lo conoces solo como un extraño, el amor de Dios por ti en Cristo no cambia. Jesús te cuida como a su precioso hijo y está contigo ahora. Si estás esperando un tratamiento de quimioterapia o los resultados de una biopsia, puedes confiar en Él. Escucha esta promesa de Dios: “Nunca te dejaré ni te abandonaré” (Hebreos 13:5b DHH)



¿Tiene Dios realmente el control de mi cáncer?


La respuesta es un rotundo ¡SÍ! No hay sala de radiación, consultorio médico, silla de quimioterapia ni noche solitaria de la que Dios no esté completamente en control. No dejes que el dolor y el miedo que sientes en esos lugares te hagan olvidar que Dios te sostiene en sus poderosos brazos. Dios no quiere que nada se interponga entre Él y sus amados hijos. Dios sufre cuando tú sufres y llora cuando tú lloras.


El problema es que el cáncer nos pone cara a cara con la verdad sobre lo poco que realmente controlamos en nuestras vidas. Antes del diagnóstico tenías planes: planes para tu carrera, tu jubilación, tu matrimonio, tu familia. Ahora, de repente, tienes que cambiar todos esos planes para incluir las exigencias del cáncer, y esto puede hacerte sentir que no tienes el control.


Pero el cáncer no afecta el control que Dios tiene sobre tu vida. Observa este versículo: “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales Él ha llamado de acuerdo con su propósito” (Romanos 8:28 DHH).


Esto no significa que no habrá dolor ni sufrimiento en la vida de un cristiano. Es un misterio por qué Dios permite que ocurra el mal, y por supuesto que luchamos con él. Pero este versículo nos recuerda que Dios no usa solo algunas cosas para bien, sino que usa todas las cosas. Dios usará incluso tu agotamiento, náuseas, dolor, arrepentimiento, soledad, miedo o incluso un diagnóstico inicial erróneo, para bien. Dios tiene el control, incluso del cáncer, y vela por ti para tu bien, incluso cuando no puedes siquiera imaginar cuál podría ser ese bien.


Lee esta oración en voz alta:

Señor Jesús, el cáncer es tan difícil de entender. No sé qué le está haciendo a mi cuerpo, a mi familia o a mi futuro, pero Tú sí. Gracias porque Tú tienes el control de todo en mi vida. Aumenta mi confianza en Ti, para que pueda descansar sabiendo que Tú me sostienes y me llevas en este camino del cáncer. Amén.

Cáncer, coraje en Cristo: El control de Dios no significa que Dios quiera que no hagas nada. Está bien pedir segundas opiniones, buscar alivio del dolor, y ayuda con los efectos secundarios. La parte difícil es equilibrar tus propios esfuerzos para recibir una buena atención, y al mismo tiempo descansar en el conocimiento de que Dios tiene en última instancia el control de tu vida. *




Autor: Karen Tripp | Publicado originalmente por Cristo Para Todas Las Naciones © 2025 - Todos los derechos reservados.


Karen Tripp


Karen Tripp, MS LMFT, es la autora de God is Bigger Than Your Cancer y presidenta de Cancer Companions: un ministerio dedicado a capacitar, equipar y apoyar a las iglesias para que desarrollen ministerios cristianos contra el cáncer para acercar a las familias de pacientes con cáncer a Cristo. Si usted o un ser querido está luchando contra el cáncer, obtenga más información en www.cancer-companions.org





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