Actitud Positiva



El tema de la actitud y las diversas situaciones en torno a ella, que son propias del desarrollo social del ser humano y de sus relaciones con sus semejantes, son objeto de estudio para la psicología social. Las actitudes son aprendidas a través de la historia de la persona y generalmente son estados que se establecen con mayor o menor grado una vez que se forman, de manera tal que, es muy importante que nos situemos en el punto de observar nuestras actitudes propias y reflexionar en qué tan positivos somos.


La vida es como una escuela, donde a través de la combinación de los desafíos, los fracasos y la satisfacción de nuestros logros, aprendemos a disciplinarnos y a madurar. Es cierto que podemos tener grandes limitaciones, pero nuestros retos nos deben impulsar a ser perseverantes, a buscar las mejores soluciones con una actitud positiva, tomando en cuenta que todas las cosas que nos suceden es una oportunidad para reflexionar sobre nuestro propósito en la vida y para crecer espiritualmente.


Luchamos diariamente, trabajamos, comemos, dormimos, existiendo, pero no viviendo. Nos encontramos desorientados y lo sabemos, pero a la vez tenemos miedo de preguntarnos: ¿Dónde estamos?, ¿Cuál es nuestra Misión en la vida? Son preguntas que tenemos que hacerlas si deseamos llevar una vida significativa y con propósito, reflexionar en ellas y responderlas.


Cuando Adán y Eva, estaban en el huerto del Edén, habiéndole fallado a Dios tuvieron temor y se escondieron. Luego cuando Dios llegó a visitarlos y no los encontró, lo primero que dijo fue: "¿Dónde estás?" (Génesis 3:9 8). Vemos que ésta no es una pregunta nueva.


"Entonces al oír la voz de Dios, Adán respondió: Escuché que andabas por el jardín y tuve miedo, porque estoy desnudo; por eso me escondí. Entonces, Dios le preguntó: ¿Y quién te ha dicho que estás desnudo? ¿Acaso has comido del fruto del árbol del que te dije que no comieras? El hombre contestó: "la mujer que me diste por compañera me dio de ese fruto y yo lo comí" (Génesis 3:10-12).


¿Quién es el culpable entonces? ¡La mujer!; Adán trata de buscar una solución, una justificación. Se esconde de Dios y luego le dice que fue la mujer que Él le dio por compañera, la que le hizo desobedecer.


Vemos que la actitud de Adán, no fue enfrentar directamente esa responsabilidad que compartió con Eva, al haber desobedecido a Dios, sino tratar de echarle la culpa. ¿Cuál es la actitud que asumimos nosotros cuando las cosas no nos salen bien o por lo menos como lo esperábamos?, ¿Tratamos de justificarnos y buscar un culpable o asumimos nuestras responsabilidades con entereza, poniendo nuestra confianza en Dios que siempre está dispuesto a ayudamos en los momentos más difíciles de nuestra vida?




LOS PENSAMIENTOS LIMITADOS


Una joven de 17 años de edad, comentó lo siguiente acerca de su familia: Aquí nadie se quiere. Nadie tiene tiempo para nadie. Me siento muy sola. ¿Cómo nos vamos a querer si lo único que hacemos es hablar de nuestros problemas?


Reflexiona: ¿Cómo puedo tener ideas prácticas, efectivas y factibles? ¿Me veo atrapado en

una constante conversación sobre mis problemas?


Todos necesitamos refrescar la mente con pensamientos alentadores y llenos de esperanza. Vale la pena considerar toda idea, porque alguna puede estimular otra mejor. ¿Cómo tener la disciplina para cambiar de pensamientos? Aprecia las maravillas de la vida. La vida puede ser ordinaria o puede ser grandiosa, la vida es lo que hagamos de ella, incluyendo nuestras ideas. Por ejemplo, tenemos que ponernos en contacto con ese niño juguetón que está dentro de nosotros, reímos de las cosas divertidas, asombrarnos del esplendor de la naturaleza que nos rodea, dejarnos impresionar por los actos bondadosos que las personas realizan día a día y ser agradecidos a Dios, nuestro Padre Celestial, por el gran amor que nos muestra a través de Jesucristo. Tenemos que aprender a aprovechar las oportunidades que nos muestra a través de Jesucristo Tenemos que aprender a aprovechar las oportunidades que nos da la vida. No podemos esperar a sentimos liberados del sufrimiento o de la monotonía, pero sí podemos alejarnos de ellos para atraparlas maravillosas posibilidades que se presentan con cada nuevo día. Esto nos estimulará la mente para tener ideas positivas.


Reflexiona... ¿Cómo ejerzo mis pensamientos? ¿Cómo estoy desarrollando mi capacidad

mental? Cuando pienso en alguna nueva idea, ¿Qué hago para ponerla en práctica?


IDEAS PRÁCTICAS

  • Trata de pasar todo un día sin hablar más de lo necesario. Trata de escuchar a cada persona con atención e interés.

  • Lleva un cuaderno de anotaciones a fin de resumir los comentarios de otras personas. Al comienzo quizás sea difícil recordar lo que dijeron. Pero la disciplina de recordar lo que otros dicen es un excelente ejercicio mental.



SUPERAR LAS BARRERAS


No es suficiente hablar de una forma efectiva de pensar para resolver nuestros problemas. También necesitamos reconocer nuestras serias limitaciones. Estas son como barreras, dañinos impedimentos alrededor nuestro. En el fondo, estas actitudes negativas nos dificultan a superar nuestros problemas.


El ser humano siempre ha estado y estará en la búsqueda de mejores opciones para desarrollarse como un individuo, cada vez más pleno y feliz. Somos seres sensibles y gracias a ello, hemos podido sobrevivir en un mundo lleno de dificultades. Las amenazas, contrariedades y frustraciones que vivimos a diario, nos permiten, cuando se canalizan constructivamente, activarnos a luchar arduamente para crear un mundo más acorde con nuestras ideas. Pero cuando no hemos sabido entenderlas y controlarlas, nos conducimos al odio, amargura y sufrimiento intenso. Y peor aún, cuando le damos la espalda a Dios, nuestro Creador, la vida puede tornarse en una existencia vacía y sin sentido.


Consideremos la situación del joven Luis Femando. Debido a una serie de problemas que sufría, comenzó a dudar de sí mismo. Un día su abuelo le dijo: Quien piensa con sinceridad y honradez fijando sus metas con determinación y con sacrificio, llegará a conquistar los obstáculos que se presentan en la vida. Siempre habrá dudas, Tu vida será sorprendentemente más realizada dificultades, fracasos y muchas veces, decepciones, pero tú puedes aprender a convertir cada problema en una oportunidad para aprender a defenderte mejor en la vida.


Para realizarte mejor como persona, confía tu vida al cuidado de Dios, practicando diariamente Su perdón y amor. Esto, sin duda, te hará un instrumento de Su paz en la vida de otras personas. A partir de ese consejo, Luis Fernando tomó conciencia de su vida y comenzó a ver las cosas desde un punto de vista más positivo.


Ponle corazón a los retos del día, responde calmadamente, haciendo lo que puedas razonablemente para enfrentar la situación que tienes en las manos. Luego, conscientemente, entrega tu problema a Dios. Él te dará la serenidad y el entendimiento que necesitas; Él te dará una actitud positiva verdadera: en la vida porque te ama. Comienza a aceptar todo lo que Dios te da, hazlo tuyo y confía en Él. Y, tú, amigo lector, ¿Qué necesitas para tener una actitud más positiva en la vida?


Extracto del eBook Actitud Positiva (CPTLN).



 

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